martes 24 de noviembre de 2009

-.El Sueño de la Ninfa.-

Tras su profunda mirada escondía
infinidad de nuevos mundos dormidos,
música y colores tras sus pupilas
danzaban en su alma de ninfa.
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Un "Te amo" dormido en su pecho,
susurros de gozos y alegrías,
oscuridades repletas de estrellas
esperando despertar algún día...
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**Despierta, mi ninfa, y sueña**
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Éste lo hice hace tiempo, es el primero de mi colección de hadas con lápices de colores. Quería recuperarlo para quizá así volver a retomar mis sueños con fuerzas renovadas (he tenido algunos días un poco complicados).

jueves 12 de noviembre de 2009

-.Final feliz.-

Voy a pintar con mis sueños
un final para todos feliz,
resucitando los bellos momentos,
convirtiéndolos en un "siempre junto a ti".
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El cielo estrellado será mi lienzo,
la esperanza guiará mi creación,
de tu sonrisa inventaré los colores
y el amor será mi inspiración.
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Borraré con caricias los miedos
y con besos lo llenaré todo de luz,
bajo la cual juntos caminaremos
libres de toda acusación.
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Cada noche soñaremos con éste, nuestro cielo,
y en la mañana abrazados nos despertaremos,
no habrá lágrimas, más que de emoción,
y día a día nuestro amor irá creciendo...
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**Cada noche, suplicándole al cielo,
inventaré finales felices para los dos**

viernes 30 de octubre de 2009

-.El bastón nuevo.-

Se miró al espejo. No era el más joven, ni el más guapo, ni el más rico o simpático, pero a sus 85 sabía que lo único que tenía era aquel momento.
Ajustó su corbata, peinó su escaso pelo, cogió aquel bonito bastón nuevo que le regalaron años atrás y no había estrenado por temor a estropearlo, y dejó colgados en una percha los complejos.
Llevaría a cenar a aquella dama de 74 y la convertiría en su princesa.
Dejaron sus dolencias en el cajón de las pastillas y se llevaron consigo un brillo en sus ojos de felicidad y cariño, ciegos a miradas de reproche externas.
Ignoraron las normas sociales que les restaban tiempo y aliento... y se amaron el en parque.
Amaneció un bastón nuevo olvidado en un banco. Su dueño no volvió a buscarlo. Dicen que se olvidó de que antes cojeaba y ahora camina con paso firme de la mano de una dama.
Achaques en el cajón quedaron, mas alguno se llevaron: conservan su sordera cuando hablan mal las lenguas. Cosas de la edad, o quizá de la experiencia...
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(Publicado por la editorial Hipálage en "Más cuentos para sonreír", de varios autores)

domingo 27 de septiembre de 2009

-.Se hace la soledad.-

Se hace la soledad sin apenas mediar palabra,
se disuelven las voces amigas en las paredes de un cuarto desnudo,
se desintegran los pedazos de una alegría quizá precipitada
y disculpando ausencias se descomponen las sonrisas simuladas.
Ahogo las lágrimas atropelladas en mi garganta
creando sin descanso historias mentalmente elaboradas,
me arrastra el vértigo que causa el silencio que del teléfono brota
y apago mis ojos al vacío que en mi rededor mora.
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(No fueron hechos los fines de semana para la soledad humana).

domingo 20 de septiembre de 2009

-.La sonrisa caracol.-

Llueve, no una lluvia violenta, pero lo suficiente para no poder salir de casa. El cielo ha mostrado su gris más triste durante todo el día y el frío húmedo se clava, hiriente, en mi piel... Entonces, cuando la noche llega inundándolo todo, cuando el frío es más intenso y mi tristeza parece alimentarse con las lágrimas que se desprenden del cielo, una sonrisa inesperada aparece en mi rostro: un caracol se desliza por mi silla y acaricia con sus antenas uno de mis dedos...
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Me ha parecido tan bonito que lo he subido al cuarto y le he sacado fotos para que quizá pueda haceros sonreír también a vosotros.
Porque las sonrisas vienen de los lugares más recónditos: en un día de lluvia puede ser una gota helada sobre el rostro, un gesto que resulte gracioso, una conversación sin sentido, o quizá un caracol que asoma sin previo aviso por la silla...
Es increíble el poder que pueden tener esas pequeñas cosas, esa magia que se esconde en los más pequeños detalles... Pero sólo si sabemos abrir esos ojos que pertenecen a los niños y que con el paso de los años tantas personas van cerrando.
Es posible que penséis que de tanta lluvia se me han oxidado los tornillos... pero creo que lo mío es de nacimiento ;-)
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Este curso se me presenta con mucho más trabajo que el anterior, así que tendré menos tiempo para pasar por acá, pero entre sonatas, fugas y preludios, iré sacando pequeños ratos para escribir y leeros. Cuidaros, y ya sabéis: sonreíd siempre que surja la ocasión, aunque sea por un caracol.